Sepülcro abrió el show del Master americano en Floripa y volvió a casa sin nota de prensa
Hay escenas pequeñas que sobreviven porque alguien elige sostenerlas. Sepülcro es de ésas.
En abril de 2024, en el Haôma, en Florianópolis, Sepülcro (con diéresis, en la grafía oficial) abrió el show del americano Master, banda de Paul Speckmann, leyenda del death metal old school. Para abrir el show del Master en Brasil, alguien necesita entender de death metal. Sepülcro entendió, tocó, y volvió a casa. No salió nota de prensa. No salió tapa. La mayor parte de la escena ni se enteró.
La banda se formó en 2022. Tres años en la ruta, y ya con dos medallas raras: registro propio en la Encyclopaedia Metallum, la mayor enciclopedia de metal del mundo, mantenida por curadores que no dejan entrar cualquier cosa, y en la Spirit of Metal, referencia europea con fuerte tradición francófona. Antes del Master, compartieron escenario con Ereboros y Voorish en el Castelo Necrovoid Night. Son pocas fechas en el año. Cada una es con gente que entiende.
El sonido es death metal old school, y en 2026 eso es una elección, no inercia. Hay mucha cosa "metal extremo" hoy convirtiéndose en cosplay de producción: pitch correction en el gutural, blast beat con gatillo falso, mezcla que apaga el cuero del platillo. Sepülcro eligió lo opuesto. Riff en trémolo cortando recto. Blast firme, sin atajo. Voz gutural que carga a quien está diciendo. Solos cortos, abrasivos, sin floritura. Es un sonido que cobra trabajo de la banda. Exactamente porque no hay nadie empujando para hacerlo así hoy.
Los cofundadores que aparecen en registros públicos son Necrobraço y Lucas Medeiros, seudónimos típicos de la escena. Cuatro tipos, instrumentos por confirmar. Quien sea de Sepülcro y esté leyendo esto: contato@ondabrmusic.com. Queremos hacer entrevista de verdad, sentarnos, charlar, contar la historia bien.
Lo único que mantiene a la banda fuera del circuito local es la discografía en streaming. No la hay. Quien no fue al show todavía no tiene cómo escuchar bien. Y eso, en 2026, es casi un acto político: música hecha para existir en vivo, en un bar, en un cuerpo, en un año específico, y punto. Va a haber oyente que va a odiar esa decisión. Va a haber oyente que va a entender, y va a volverse fan.
El nombre quiere decir sepulcro. La grafía lleva diéresis. Y la tradición que la mayor parte de la escena no tiene coraje de mantener sigue viva en cuatro tipos tocando dos, tres veces al año en Floripa, sin nota de prensa, sin playlist, con el respeto de la Encyclopaedia Metallum como única medalla pública. Es el tipo de cosa que no crece en algoritmo. Hay que aparecer en el show. Aparece quien necesita.
Dónde encontrarlos
- Instagram: @sepulcro.death
- Encyclopaedia Metallum: perfil oficial
- Spirit of Metal: perfil oficial
- Shows anunciados en redes. Quien quiera verlos, va en vivo. Es una de las poquitas chances del año.